SUERO FISIOLÓGICO
Suero fisiológico:
La solución salina estéril envasada es una opción suave para el cuidado posterior del piercing. No se recomienda mezclar tu propia solución de sal marina, según las pautas de CEP. Te instamos a utilizar una solución salina estéril de venta para la limpieza de heridas, que debe contener un 0.9% de cloruro de sodio como único ingrediente. Evita el uso de soluciones salinas para lentillas, gotas para los ojos u otros productos no diseñados para perforaciones corporales. El suero fisiológico es la única opción recomendada.
Instrucciones de limpieza para piercings:
1. Lávate las manos antes de tocar o limpiar el piercing.
2. Realiza baños de suero según sea necesario durante el proceso de cicatrización (generalmente entre 1 y 2 veces al día).
3. Puedes utilizar una gasa limpia saturada con solución salina para ciertos piercings.
4. No gires ni muevas las joyas durante la limpieza, a menos que el perforador indique lo contrario.
5. Se seca dando golpecitos suaves con productos de papel desechable limpios.
6. Evita el uso de algodones o bastoncillos de los oídos para evitar residuos de fibras alrededor de la joya.
¿QUÉ ES NORMAL?
• Al principio: Puede haber algo de sangrado, hinchazón localizada, sensibilidad o hematomas.
• Durante la cicatrización: Puedes experimentar cierta decoloración, picor y la secreción de un líquido amarillo blanquecino (no pus) que formará una costra sobre la joya. El tejido puede tensarse alrededor de la joya a medida que cicatriza.
• Una vez cicatrizado: Es normal que la joya no se mueva libremente en el piercing; evita forzarla. Si no incluyes la limpieza del piercing en tu rutina diaria de higiene, pueden acumular secreciones corporales normales pero con mal olor.
Un piercing puede parecer curado antes de que el proceso de cicatrización se complete, ya que el tejido cicatriza de fuera hacia dentro. Aunque parezca bien, el interior sigue siendo frágil. Sé paciente y continúa limpiando durante todo el periodo de cicatrización.
Incluso los piercings cicatrizados pueden encogerse o cerrarse en cuestión de minutos después de tener varios años. Esto varía de una persona a otra. Si aprecias tu piercing, mantén las joyas puestas; no lo dejes vacío.
Si necesitas retirar las joyas por razones médicas o laborales, se recomienda acudir a tu perforador para hacerlo sin dañar ni afectar la perforación. Puedes pedirle que te enseñe a hacerlo por ti mismo o adquirir las herramientas necesarias para facilitar el proceso..
QUÉ HACER
Lávate las manos antes de tocar el piercing; no lo toques a menos que sea para limpiarlo. Durante la cicatrización no es necesario rotar las joyas.
Hacer ejercicio durante la cicatrización está bien; escucha a tu cuerpo. Si alguna actividad hace que el piercing cause molestia o dolor, quizás es mejor darte un poco de tiempo.
Asegúrate de que la ropa de cama se lava y cambia con regularidad. Lleva ropa limpia, cómoda y transpirable que proteja el piercing mientras duermes.
Las duchas suelen ser más seguras que los baños, ya que las bañeras pueden albergar bacterias. Si te bañas en una bañera, limpiarla bien antes de cada uso y enjuágate el piercing al salir.
Acude a las revisiones que te recomiende tu perforador.
La importancia de hacer el downsize cuando la perforación lo requiere.
¿Qué es el downsize?
Denominamos downsize al momento en que reducimos la longitud de la barra de nuestra perforación. Esto se debe a que la primera puesta siempre llevará un extra de longitud para que pueda tener espacio el tejido para tener esa pequeña inflamación que ocurre al principio. Transcurridas x semanas (este tiempo varía según la perforación y la curación de cada uno), una vez reducida esta inflamación, el exceso de barra va a crear mucho movimiento para una perforación aún en proceso de curación, con lo que para evitar una nueva inflamación o un cambio de ángulo, es recomendable acudir a tu perforador para cambiar la barra a una más adecuada al tamaño de tu anatomía.
QUÉ EVITAR
Evita la limpieza con alcohol, agua oxigenada, jabones antibacterianos, betadine, yodo o cualquier producto agresivo, ya que pueden dañar las células. Evita también las pomadas, ya que impiden la circulación de aire necesaria.
Evite el Bactine® u otras soluciones “mágicas” para el cuidado de perforaciones y otros productos que contengan cloruro de benzalconio (BZK). Pueden ser irritantes y no están indicados para el cuidado de heridas a largo plazo.
Evita la limpieza excesiva. Esto puede retrasar la cicatrización e irritar el piercing. Evita traumatismos indebidos como la fricción con la ropa, el movimiento excesivo de la zona, jugar con las joyas y la limpieza agresiva. Estas actividades pueden causar la formación de tejido cicatricial antiestético e incómodo, migración, cicatrización prolongada y otras complicaciones.
Durante la cicatrización, evite el contacto oral, actividades bruscas y el contacto con fluidos corporales ajenos en el piercing o cerca de él.
Evite el estrés y el consumo de drogas, incluidos el exceso de cafeína, nicotina y alcohol.
Evita sumergir el piercing en aguas poco higiénicas, como lagos, piscinas, jacuzzis, etc. O bien, protege el piercing con un vendaje de heridas impermeable. Se venden en la mayoría de farmacias y son ideales para los piercings de pezón, ombligo, surfaces y dermales.
Evita todos los productos de belleza y cuidado personal sobre o alrededor del piercing, incluidos cosméticos, maquillajes, lociones, sprays, etc.
No cuelgues colgantes ni ningún objeto de tu joya hasta que el piercing esté completamente curado.
Dormir directamente sobre un piercing de cartílago en proceso de cicatrización puede causar irritación, incluso provocar cambios en el ángulo del piercing.
Colocar una almohada de viaje, encima de tu almohada, y luego colocar tu oreja en la abertura puede ser útil para evitar que esto ocurra.
Cuando acudir al médico
Los perforadores profesionales no somos profesionales médicos, por lo tanto no podemos diagnosticar infecciones, alergias u otro tipo de problemas ni podemos recomendar medicamentos.
Lo que sí podemos es aconsejarte en nuestra experiencia y recomendarte cuando es momento de asistir a un médico.
Si sospechas que algo raro está pasando en tu perforación, deberías visitar a tu perforador para que te indique si estas pasando por una reacción normal que forma parte de la cicatrización o si deberías acudir al médico.
Si acudes al médico directamente, es posible que haya diagnóstico erróneos ya que no pueden llegar a tener toda la información relacionada con esta perforación.
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